Archivo | octubre, 2011

Empezar

23 Oct

Hace un momento pensé “Podría pasar la noche entera escribiendo sobre los pequeños placeres de la vida”, me levanté de la cama y empecé a escribir; y aunque no sé bien si es posible escribir sobre algo infinito, sé que al menos, hay uno por el que puedo empezar. Así que aquí te cuento.

Estaba a punto de cerrar los ojos, disfrutando de ese momento agridulce en el que seleccionas un tema, situación, persona y  lugar, en qué pensar antes de dormir.

Abro paréntesis, recuerdo que cuando era pequeña alguien me dijo que la mejor forma de quedarse dormido era pensando en algo bonito. Durante toda mi niñez y puede que más, pensar en algo bonito era pensar en ésto, mi cuento favorito. Debe ser que cuando esa persona me dio el truco contra el insomnio infantil, estaba leyéndolo. La verdad, la asociación sueño feliz – Fresita nunca funcionó.

Cierro paréntesis. Decía que estaba a punto de elegir mi subject para dormir cuando empecé a imaginar la escena: Alguien llama a la puerta. Contesto. No es una hora normal para hacer visitas, ni mi lugar habitual para recibirlas. Qué intriga… El visitante trae un regalo ideal. El desayuno.

Tras un rato de alegría silenciosa, dudé: por qué es tan importante para mi el desayuno?

Definitivamente es un pequeño placer de la vida que adoro, sí, pero, creo que va más allá de eso. Es casi una analogía… el desayuno y el nacimiento o mejor aun, el REnacimiento! La representación de lo cotidiano luchando contra la rutina. Cada día, cada lucha, empieza con el desayuno. Es el primer paso y todos los primeros pasos, me gusta que sean bien dados.

Por ejemplo, si quiero café es mejor que tenga café. Si me despierto tarde y no tengo tiempo para desayunar como me gusta, tenemos problemas.

Amo disfrutar mi desayuno con gente que quiero pero no por el hecho de comer, es decir, no de una forma funcional, sino por todo lo que ocurre alrededor del evento, porque para mi es un gran evento: preparar cosas ricas y lindas, contagiar bostezos y contarnos qué estupideces soñamos. Me gusta desayunar fuera, desayunar en casa, sentirme muy flojaaaa como un carro antiguo intentando arrancar y  también muy tranquila, indolente, enterándome de todo lo que pasó en la tierra mientras dormía.

Me gusta disfrutar cada sorbo de mi café por la mañana, con un chorrito de leche para cortarlo y los jugos de fruta para los días de verano.

El desayuno es, en mi mundo, el inicio de cada pequeña parte de mi historia; y aunque no sé mucho del mundo, estoy segura de que siempre hay algo por dónde empezar.

Cuál es tu pequeño -gran- placer de la vida?

Buenas noches

Mentiras sociales

18 Oct

Regresando a la oficina después de una reunión cancelada, el taxista que más detesto de la compañía de taxis que nos presta el servicio, decidió (cómo no!) el peor camino para llegar a Miraflores.
En una esquina, esperando que el semáforo cambie a verde, una mujer con un niño a la espalda, envuelta en un manto de colores, se acerca a la ventana del conductor; mientras miro los lunares del hombre, grandes, plomos y  feos porque me cae mal, la mujer vende: “Compre amigo, tengo caramelos de menta, frunas de sabores, chiclettts…” a lo que el buen amo de los baches contesta”otro día”

Entonces como un rayo directo sobre mi, olvido las imperfecciones de su cara y pienso:

“Otro día” ha dicho? Otro día cuando? 

Cuál es la probabilidad de que esa señora se cruce de nuevo con este  taxista?

Me encontré entonces en medio de una lucha interna entre dos ideas:

A. Este señor miente aunque quizás no es consciente de ello y
B. Este señor no miente ya que, como es bien sabido, dentro de 22 años, 3 meses y 2 días, se volverá a encontrar con la vendedora y como con la vejez le habrá dado halitosis crónica, le comprará un montón de mentas del futuro.

Pero no, no se hacen estudios para eso, nadie pagaría un estudio así, bueno yo sí, si en vez de una humilde ejecutiva, fuera una millonaria desquiciada.

Y como definitivamente no tengo estadísticas para inclinarme por alguna de estas ideas, me puse a pensar en esa clase de mentiras piadosas que a veces se transforman en mentiras sociales tan aceptadas que hasta nos suenan lindas.
En mi país por ejemplo, mucha gente dice esto de “otro día” a indigentes, vendedores ambulantes insistentes o testigos de Jehová toca p..uertas… Es una cosa normal, que a casi nadie llama la atención.

De hecho alguna vez escuché a cierta amiga de una amiga decírselo a un chico que la sacó a bailar en una discoteca: Nena, bailas? mmm, otro día. 

Ahí tienen señores, atravesando la pista de baile otro pobre hombre víctima de la extensión sarcástica de una mentira social, que sin saber porqué, se siente un poco huevón.

Y como ésta hay muchas otras frases hechas que han sido aceptadas socialmente pero que si te paras a analizar su contenido, son grandes mentiras asumidas porque no se encontraron nunca con un bicho jodido como yo con ganas de quitar la calma o con tiempo suficiente como para prestarles atención.
Porque, aquí entre nos, hubiera sido maravilloso para mi escuchar a la señora de las golosinas decirle al taxista alguna maldición que ahora no se me ocurre.

Costumbres y manías

17 Oct

Son las diez de la noche de un domingo cualquiera en el hemisferio sur del planeta Tierra. He estado hablando con unas amigas mientras preparaba el almuerzo de mañana, elegido, comprado, cocinado y envasado por mi y para mi. Luego, me he lavado la cara con un jabón especial que me cuesta una pasta, me he echado la crema de noche y he encendido la laptop. He vuelto a la cocina, he hervido agua y me he preparado una infusión de té verde yyy con el resto del agua he rellenado una bolsa de agua caliente para calentarme los pies.

Escribo sentada en mi cama, con la bolsa haciendo lo suyo. Y sorbito a sorbito, empiezo a pensar en todas las pequeñas costumbres que vamos creando a lo largo de la vida. Algunas se mantienen por siempre, algunas no, pero creo que con el tiempo, aquellas que de verdad disfrutamos, se arraigan más y más a nosotros.

No sé si por casualidades de la vida o por otras razones, casi todas las costumbres que tengo actualmente, las incluí en mi día a día estando soltera.

En los 5 años de convivencia con mi ex, no recuerdo haber tomado té como una costumbre diaria, sino como algo ocasional si es que alguna rara vez no podía dormir. Cuando volví a estar sola, no podía conciliar el sueño, así que tenía que hacer algo al respecto…

Entonces pensé:

1. Compro un oso de peluche gigante al que abrazar. Algo así, o así
2. Escucho blues hasta acabar frita, o…
3. Vuelvo a las infusiones.

Definitivamente el peluche en cualquiera de sus versiones era algo un poco retorcido y preferí evitar empeorar mi situación; la música no siempre funcionaba, así que empecé con la manzanilla; una cosa de locos…

Con el tiempo, pude acostumbrarme a dormir sola de nuevo pero la costumbre de la manzanilla antes de dormir, se quedó conmigo. Tranquilos, ya no sólo tomo manzanilla, sino todo tipo de infusiones y ya no sólo la tomo sino que mientras lo hago, escribo, leo… eeehh?!? es decir, he sofisticado mi costumbre!! Parece poco, pero no. Qué gané?
Mucho: ahorro en cremas de contorno de ojos y antiojeras, vales de descuento en productos Herbi… 

Ahora bien, hablar de costumbres es hablar de manías?
Si estás pensando… manías, por eso muchas se quedan solteronas, porque se llenan de manías raras con las que ningún tipo cuerdo podría convivir… es el momento de invitarte a abandonar mi blog. Muy cordialmente porque estoy tomando mi té.

Pero si no estás pensando eso, en realidad no sé que mierda puedes estar pensando, porque es lo único en lo que pienso yo en este momento.

Quiero decir, cuándo una costumbre puede ser considerada manía?

Y ahora que digo “manía” verdad que no hay otra manera de escuchar en la mente esa palabra que no sea saliendo de la boca de una madre dentro de frases como “maaaaala manía” o “maldita manía la tuya” o “qué puta manía tienes de...”???

Sí, señores, definitivamente las costumbres se convierten en manías cuando alguien (que no sea mamá) te dice una de esas frases.

Y por eso, y mucho más, todos juntos digamos:

Viva la soltería!

Viva!

Buenas noches

Luminaria

15 Oct

Persona residente en Miraflores, con amplios conocimientos de psicología que me da consejos, sabios consejos, a cambio de dinero o presentarle amigas guapas.

Lo malo y lo bueno de las nuevas tecnologías

15 Oct

Me metí en un lío. Prometí en mi último post que este sería el siguiente… y sinceramente no sé porqué lo hice porque no tengo la menor idea de qué puede ser lo bueno y lo malo de las nuevas tecnologías. Además el nombre del post… mmm como que no pega con la personalidad de mi blog, es decir, la personalidad que estoy creándole.
Ay mi blog, es como si acabara de tener una crisis de identidad el pobre, que ya no sabe si es de temas del día a día, de temas existenciales o de tecnología de la información.

Pero esta chica que escribe, también llamada “María la del barrio” por su luminaria, cumple con sus promesas. Siempre. O al menos, siempre que puede.

1. Vamos a ver, una de las cosas buenas de todo esto de las nuevas tecnologías, el internet y las redes sociales… es que al fin encontré algo a lo que dedicarme. Me explico: Cuando terminé de “estudiar” me di cuenta de que el mundo de la publicidad no era de mis cosas favoritas de la vida. No, no. De hecho, empecé a odiar los avisos, los looks de los creativos siempre intentando ser originales, los de los ejecutivos intentando ser elegantes, el marketing y todos sus derivados.

Es dato de valor decir que estuve cerca de convertirme al comunismo durante esos meses de frustración; me leí “La Madre” de M. Gorki y casi casi no pude volver a ser la misma.

Entonces, cuando todo parecía perdido, aparecieron los Google Adwords… como angelitos caídos del cielo y junto a ellos, miles de siglas y palabritas en inglés como Search Engine, HTML, Web 2.0, etc. Y como quien no quiere la cosa, encontré un buen uso a todos esos años de universidad, convirtiéndome en toda una profesional. (Sí. Lo soy, lo soy)

Si llegado a este punto piensas “eso también es publicidad” por favor lárgate de mi blog.

2. Sigo. Una segunda cosa buena es que puedes acceder a mucho más de lo que imaginas. Una nena como yo, que más o menos se maneja en estos temas digitales con soltura, sabe buscar y  sabe usar las herramientas. Y sí, si buscas, encuentras. Y encuentras de todo. Ahí lo dejo, como para que imaginen (básicamente porque perdí el hilo…)

3. La tercera bondad de la red es que gracias a ella, puedes conectar casi con cualquier persona. Esto cambia mucho la figura de las relaciones personales, que pueden manejarse de muchísimas maneras, antes impensables.

Imagínate un skype. Imagínate un porno skype.

Imagínate que tienes un amor platónico y este señor o señora, viven a miles de kilómetros de distancia y de seguro hay unos 26 y no 6 grados de separación entre los 2. Ahora imagínate que tiene facebook y que oh! de 26 grados pasamos a 2 clics. Mágico.

4. La cuarta bondad de las nuevas tecnologías es que nunca terminas de encontrar pequeños tesoros de conocimiento! Todos los días prendo la compu, reviso unas 10 fuentes fidedignas de información (solo en esas escasas mañanas de tranquilidad media en la ofi) y de seguro que hay al menos una buena pastillita de emoción. No falla. Y lo mejor de todo, lo puedes compartiiiirrr, porque acá lo interesante es compartir y compartir… es como el Renacimiento del sentimiento hippie.

5. Bueno, ahora las malas. Una de las cosas negativas de todo esto podría ser justamente que gracias al internet, trabajo como una esclava.
Otra, que me agregan al facebook tipos que no conozco y que no son nada atractivos ni interesantes. Además, que envío solicitudes de amistad a desconocidos quedando como una completa loser. Ah! y la peor: encuentro tantas cosas en la nube, que me da stress y dolor de cuello y por si fuera poco, cuando encuentro algo y creo que es un hallazgo, siempre hay un imbécil que lo publicó en Twitter antes que yo.

Me gusta llamarlo… “la magia de mi era”

Amor plutónico

15 Oct

Cuando era pequeña corrían por los salones de clase unos cuadernos llamados “slam” llenos de preguntas que todos los encuestados debían contestar si no querían ser tildados de gallinas a tan tierna edad.

Todas las niñas de primaria debían tener uno, sin falta, porque si no lo tenías, no eras nadie. Así como a los 25 no eres nadie si eres virgen o adoras a Chayanne o en ciertas ciudades, si no tienes un reloj blanco.

Una de las preguntas que recuerdo de los slams era esta: “Quién es tu amor platónico?

Las respuestas más comunes eran nombres de artistas, por ahí que un futbolista, cantante de moda (Chayanne, por ejemplo) o las más arriesgadas, el nombre de algún familiar… tipo “mi primo Mengano que vive en Holanda” Por supuesto las habíamos reservadas también, con respuestas como “”  o el pedante “no tengo

Recuerdo perfectamente quién me sacó de la inocencia contándome lo que significaba el amor platónico: la hermana mayor de mi amiga de barbies. Me dijo cuando volvíamos a su casa, después de quién sabe qué estupidez hacer: amor platónico es cuando te gusta un chico pero es imposible.

Imposible. Imposible. Imposible. Esa palabra retumbó en mi pequeño cerebro y pensé… si es imposible, por qué es amor? Y más aun, por qué lo incluyen en los putos slams?

Quizás por culpa de la hermana de mi amiga, por las falencias en mi educación emocional o simplemente por formar parte de la raza humana, he tenido algún que otro amor platónico. Lo confieso.

Ahora me vengo a enterar que la mayoría de terrestres tienen amores platónicos… así que no he sido la única estúpida todo este tiempo! Incluso gente a la que jamás te la imaginarías teniendo fantasías románticas con desconocidos… por ahí andan, esperando el micro soñando que Jared Leto les manda un sms, desayunando en Starbucks mientras se imaginan una escena típica de pareja discutiendo a dónde ir por la noche porque a Sandra Bullock le viene la regla justo esa semana y anda un poco indecisa, o  de regreso a casa alucinando una cena en París con el hombre lobo.

Es decir, todo el tiempo maquinando. Un sin parar de pajas mentales.

Qué lástima damos.

Y resulta que ahora que he admitido que esto es una verdadera pena, puedo admitir con un poco menos de orgullo que el que me quedaba hace unos minutos, que yo también tengo un amor platónico… pero hey, debe ser el tercero de mi vida… no soy muy de eso.

Se trata de un periodista (uuuuhhhh) creo que es el tipo más sexy del universo (uuuuuhhhh) y sé que lo que voy a decir a continuación es demasiado cliché (pero qué chucha, es mi blog!!) no es sólo su físico, es todo! o sea, todo lo que sé de él, dígase que escribe maravillosamente y sí, que me ha conseguido enganchar por ello. OK, aquí debo hacer un stop.

Normalmente leo bastante, leo blogs, leo noticias, leo libros, cuentos, ensayos, huevadas, tweets, etc. Conozco a mucha gente que escribe pero ni a los que conozco ni a los que no conozco les digo que me gusta lo que escriben… básicamente porque casi nunca me gusta. No sé bien porqué pero muy pocos escritores me consiguen interesar.

Bueno, continuando con mi amor platónico, decía que no es sólo su físico, sino lo bien que escribe. He leído un poco de él, lo que hay en la red, que es a lo único a lo que tengo acceso… y me parece súper divertido! Además tiene una nariz que aquí entre nos, promete.

Si llegado a este punto piensas que esto es muy poco para interesarse, por favor lárgate de mi blog.

En fin, estimado lector, estoy enamorada de un imposible! Pobre yo. Me pasaré el día soñando que viajo a Galicia y me lo encuentro pescando… peces, hay flechazo y somos felices y comemos… pescado, por los siglos de los siglos.

Lo malo y lo bueno de las nuevas tecnologías será mi próximo post. No digo más.

Amiga de Barbies

15 Oct

Dícese de aquella amiga de la infancia con la que solo uno se junta porque tiene mejores juguetes que tú, sobretodo barbies. Además, no le importa explorar la sexualidad experimentando con Barbie y Ken. Es divertida, poco habladora y aunque eres pequeña sabes que su amistad jamás pasará de ser lo que es: un vínculo creado por purito interés…